Casmar Electrónica, anuncia la incorporación a su catálogo de una nueva gama de equipos de detección de incendios, destinados a la protección residencial.

En los últimos tiempos, la preocupación acerca del aumento de víctimas en incendios domésticos y el reto que supone su prevención, se ha situado entre una de las primeras prioridades para el sector.

Conceptos como la pobreza energética, nacidos con la reciente crisis, han derivado en un mayor número de siniestros en viviendas. La proliferación de braseros, velas y elementos similares, que lógicamente, entrañan un mayor riesgo de incendio, podrían explicar estos aumentos según los expertos.

Es por esta razón, que igual que con anterioridad en otros países europeos como Reino Unido y Francia, se planteó la necesidad de dotar a las viviendas de una sencilla detección de incendios, este mismo planteamiento, se empieza a barajar en nuestro país. En el caso comentado de Reino Unido y Francia, ya es de obligado cumplimiento y observando el ejemplo británico, con mayor bagaje temporal, se obtiene como resultado un descenso notable en el número de víctimas, una vez que se comenzaron a poner en práctica medidas preventivas, entre ellas, la obligatoriedad de un sistema de detección.

Casmar, con la intención de promover una mayor implicación contra el problema del aumento de los incendios en el entorno residencial, incorpora una gama muy completa de detección de incendios destinada para este fin, del fabricante irlandés EI Electronics.

A diferencia de otras líneas de bajo coste que empiezan a proliferar y que se sitúan lejos del sector profesional, la gama incorporada por Casmar se distingue por su calidad y por su larga trayectoria profesional en este tipo de artículos. EI Electronics, de hecho, posee una de las fábricas de detectores con mayor capacidad de producción de Europa y los artículos de su marca se han vendido en gran número en países como Reino Unido, con lo que la experiencia adquirida en este tipo de entornos es muy amplia.

La gama parte en su modelo más básico con un detector óptico autónomo (EI950) con características destacables, tales como la larga vida útil (10 años, el máximo requerido para un detector) y va aumentando en complejidad, hasta llegar a redes de detectores autónomos interconectados entre sí, que tienen la capacidad de enviar o recibir señales de sistemas auxiliares, tales como una central de intrusión o equipos de domótica del hogar. Los detectores y dispositivos a conectar entre sí, pueden ser diversos y pueden contar con diferentes tecnologías de detección, pudiendo en una misma red de detectores, coexistir ópticos con térmicos o con detectores de monóxido de carbono, con el fin de aplicar el tipo de tecnología más adecuada al riesgo concreto del hogar.

Las 2 principales tecnologías de la gama, serían los protocolos AUDIOLINK y RADIOLINK, que permiten, en el primer caso, realizar una lectura de los parámetros del detector desde un dispositivo móvil. Los tres modelos principales de detectores inteligentes, cuentan con esta tecnología embebida. Son los siguientes:

- Detector óptico inteligente (EI959)

- Detector térmico inteligente (EI939)

- Detector de monóxido de carbono inteligente (EI928)



En el caso de la tecnología RADIOLINKTM, la gran ventaja es que dota a todos los elementos de interconexión, para formar redes como las comentadas anteriormente. Hay 2 módulos que se pueden insertar en los detectores inteligentes y así conseguir dotar al elemento de esta tecnología.

Además de los detectores, EI Electronics posee una amplia gama de accesorios de interfaz y de módulos de interconexión, pudiendo llegar, como se ha comentado, a verdaderas redes complejas de elementos en un entorno residencial.